Soy blogger

Hace unas horas estuve leyendo un artículo donde una blogger explica cómo lo que hacemos es un trabajo de verdad, y mientras me sentía muy identificada con sus palabras pensaba en lo frustrante que resulta muchas veces no solo explicarle a la gente lo qué haces, sino explicártelo a ti mismo gracias a todos los prejuicios que tienen los demás acerca de tu carrera. No es primera vez que me pasa esto, ni será la última, pero siempre es buen momento para sentarse a escribir sobre ello.

Soy blogger, no es un pasatiempo, no es algo que hago de vez en cuando, no es algo que hago para ganar algo de dinero extra, no es algo que esté haciendo mientras descubro a qué me quiero dedicar en el futuro. Es la carrera que he elegido, y aunque para algunos parezca algo demasiado “moderno” o confuso, no lo es.

A muchos no les gusta decir “soy blogger” porque les suena a poca cosa, a millenial que pasa unas horas frente a su PC en pijamas y se la pasa en Twitter opinando sobre todo. Tal vez a otros les suene más lindo decir “trabajo en medios digitales especializados” o soy “escritor independiente” o soy “periodista especializado en tecnología o loquesea“. Yo no soy periodista, no fui a la escuela de periodismo, no estudié comunicación social, aún no he tomado siquiera un taller de escritura (algo que planeo remediar el algún momento, siempre hay que aprender más de otros y mejorar en todo lo que puedas tus habilidades) a pesar de que escribo todos los días y me pagan por hacerlo.

Tampoco soñaba con ser blogger de niña, cuando era niña los bloggers ni siquiera existían. De hecho, ser blogger es la segunda cosa a la que decido dedicarme. Hace 14 años empecé la universidad, me gradué de médico cirujano, ejercí la profesión por casi tres años y un día simplemente lo dejé. Al día siguiente no decidí a qué me iba a dedicar ahora, y de qué iba a vivir, pero eventualmente lo descubrí, y es a ser blogger. Pasar de tener una profesión considerada una de las más “reales” del mundo, a vivir en la ambigüedad de no saber qué decir cuando me preguntan mi ocupación, me ha llevado a pasar los últimos dos años respondiendo que soy médico cuando la interrogante surge, es más simple que explicar mi trabajo actual al optometrista que me hace la formula de mis lentes todos los años. Y eso, a veces, es verdaderamente molesto, en especial cuando estás orgulloso de tu trabajo.

Que tu familia te diga cosas como “¿y te vas a pasar toda la vida sentada frente a esa computadora?” o que conocidos y amigos comenten cosas como “¿gana eso por estar todo el día frente a una pantalla?” roza el borde de lo intolerable. Pero, lamentablemente es lo que sucede cuando la gran mayoría de la gente no entiende lo qué es ser blogger. Así que intentaré explicar un poco de qué va mi trabajo.

¿Qué hace un blogger?

Básicamente, tener muchas ideas y escribirlas. Esas son las dos cosas más básicas y difíciles de mi trabajo. Tengo poco más de dos años trabajando en Hipertextual, pero muchos años antes de eso comencé a bloggear por hobby, luego empecé a crear blogs por mi cuenta, y por un tiempo manejé una pequeña publicación con un equipo voluntario que llegó a rondar las 30 personas. La cantidad de responsabilidades que tengo hoy son bastante más grandes de las que tenía hace dos años. Ya no solo me tengo que preocupar por lo que yo escribo, sino que gracias al esfuerzo que he hecho y la calidad de mi trabajo han confiado en mi para qué haga más cosas.

Actualmente trabajo unas siete u ocho horas al día, como “la gente normal” que sale de casa y trabaja de ocho a cinco, solo que yo lo hago desde mi casa y no tengo que bañarme ni ponerme zapatos si no quiero. Mi día laboral suele comenzar casi al final de la mañana y termina usualmente a las siete de la noche. Todos los días tengo que escribir algo, tener ideas para escribir luego, no solo para mi, sino para los que están a mi cargo, entrenar a un blogger junior y corregir a otro, coordinar qué se publica y cuándo, trabajar en equipo, ocuparme de redes sociales, mirar The Walking Dead, buscar un gif genial para la portada de mi post, estar atenta al último trailer de de la película de moda, y rogar que no me quede de pronto sin conexión a Internet.

Es un trabajo a tiempo completo, todos los días, en más de una ocasión en fines de semana. Crear contenido en Internet y mantener una audiencia fiel en un espacio tan competitivo donde literalmente cualquiera puede escribir en su propio blog es una tarea ardua. Tienes que destacarte de verdad para no perderte en el mar de publicaciones que en muchos casos hablan de lo mismo. Es un trabajo real y del que puedo vivir. Y, lo mejor de todo es que es un trabajo que amo, y quizás por eso a tanta gente le cuesta comprenderlo, esa terrible creencia de que todo el trabajo es sudor y dolor, y que los lunes hay que odiarlos.

Comments

  1. Jorje Rojas

    Qué bueno todo lo que leí en esta nota Gabriela, en partes me siento identificado, yo hace un mes renuncié a un trabajo fijo donde estaba muy bien acomodado para ir a bloggear y a desarrollar mis propios proyectos. Una tarea que día a día se me complica más pero sé que llegaré a un punto de equilibrio como en el que estás hoy, después de aprender y crecer.

    También me dedico a esto desde el 2008 aproximadamente y nunca lo había convertido en algo rentable, hasta ahora que lo he decidido. Te sigo en @hipertextual y también por tu cuenta en Twitter.
    Saludos y éxitos en lo que emprendas!

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